dissabte, 15 de juny de 2019


DE COM NEIX I ES DESENVOLUPA LA CREACIÓ D’UNA PLAÇA-MERCAT DE FERRO A TERRASSA

Per Rafael Aróztegui i Peñarroya. Juny de 2019.

Ens trobem a finals del 1895. Terrassa ja ha arribat als 15.000 habitants i el mercat de la plaça Major ha anat creixent i envaint els carrers del voltant.




En el ple de l’Ajuntament del dia 21 de novembre, l’alcalde, Josep Ventalló i Vintró, anuncia als seus companys de consistori que una empresa de Barcelona, avalada per un veí de la ciutat, (no consten noms), ha fet proposicions per portar a terme la construcció d’una Plaça-Mercat de Ferro.


Acte del ple del dia 21 de novembre de 1895:


“Terminado el despacho ordinario el Sr. Presidente dió cuenta al Consistorio de que una empresa de la capital y un vecino de esta población se han acercado a la Alcaldia con el objeto de hacer proposiciones para la construcción de una plaza mercado de Hierro, a cuyo fin desean se les faciliten los datos aproximados de lo que pude rendir el importe del arbitrio de los puestos del mercado. El mismo Sr. Presidente encareció la necesidad de llevar a cabo una mejora tan necesaria para Tarrasa en cuyas obras podrian emplearse obreros que en la actualidad carecen de Trabajo.
A dichas manifestacions se adhirieron los Srs. Colomer, Ciurana, Mirosa, Cortés y Domingo, acordándose por unanimidad que la Alcaldia facilite a la indicada Empresa los datos necesarios a fin de que pueda formular el proyecto y presentar las proposiciones convenientes, para, en su vista, dictaminar la Comisión de Fomento y resolver la Municipalidad lo más conveniente a los intereses de la población.”

Alcalde Josep Ventalló i Vintró, tinents d’alcalde Ramón Cortés, Domingo Domingo, Miquel Castella i Marcel·lí Mirosa, regidors Joan Castella, Francisco Comas, Pau Paloma, Francisco Ciurana, Miquel Colomer i Francisco Belil.

El dia 24 la publicació setmanal  EGARA, es fa ressò de la noticía i publica:





 “Una empresa de la capital ha presentado proposiciones al Ayuntamiento, para la construcción de una plaza mercado según los modernos modelos, en un punto céntrico de la Ciudad. El Ayuntamiento en esa última sesión acordó que se estudiaran por la Comisión de Fomento los planos y las condiciones económicas que aquella empresa presente a fin de convenir con ella lo que se crea pertinente, previos los trámites legales. Con esta ocasión el Consistorio se mostró unánime dispuesto a dotar a Tarrasa de un buen mercado en una u otra forma, esto es, conveniendo con la empresa que ahora se ofrece, o en caso negativo estudiándose por la Comisión de Fomento y el Arquitecto Municipal el asunto. Es una mejora cuya necesidad se hace sentir al tiempo.”

En el ple del dia 12 de desembre, el regidor Ciuranas pregunta per l’estat del tema de la Plaça-Mercat, i l’alcalde li contesta que lamenta  molt que el cas estigui tan aturat:

 “Invitados por el Sr. Presidente los Sres. Concejales por si tenian que exponer algo al consistorio, el Sr. Ciuranas interrogó acerca del estado de las negociacions para la construcción de la nueva plaza-mercado, a lo cual contestó la presidencia que se lamentaba de la calma que notaba en dichas negociacions y que reuniria a la Comisión de Fomento para activar aquelles.”

Saltem a l’any 1896, i en el ple del dia 2 de gener, es veu que llavors eren molt de fer comissions, acorden:

“Se acordó designar a todos los individuos de la Comisión de Hacienda y a los Sres. Casas y Ciurana para que, como comisión especial, informe y auxilie a la de Fomento en lo referente a la construcción de la plaza-mercado.”

Fos com fos, el cas és que el tema quedaria aparcat, almenys sobre els papers, i no serà fins al mes de novembre que tornarem a tenir notícies sobre el tema.

En el ple del dia 8 de novembre de 1896, i com si fos la cançó enfadosa, torna sortir el mateix que ja havíem vist feia pràcticament un any abans:

“El Sr. Presidente puso en conocimiento del consistorio las bases formulades por una Empresa particular ofreciendo la construcción de una Plaza-mercado de Hierro, de que tan necessitada se halla esta población.
Los Sres. Ciurana y Cortés manifestaron sus deseos de que se realice dicho proyecto, que entraña sin duda alguna la mejora más importante para Tarrasa.
El Sr. Paloma indicó la conveniència de que se estudie muy detenidamente dicho asunto y se vea si es más ventajoso el ensanche de la actual plaza-mercado.
Se acordó confirmar el acuerdo nombrando como comisión especial encargada de practicar cuantas gestiones sean conducentes al objeto de formular el proyecto que se conceptúa más conveniente para la construcción de la referida plaza-mercado, a las de Fomento y Hacienda formando parte también de dicha Comisión especial los Sres. D. Francisco Ciurana y D. José Casas.”

Aquí trobem la novetat que un regidor ja escombra cap a casa, el Sr. Paloma vol ampliar la Plaça Major per tal de no perdre la proximitat del mercat al seu establiment que estava situat en un local que anava del carrer Església fins a Mosterol.

Tres dies més tard, és a dir el dia 8 de novembre, trobo la primera referència a la premsa de com seria, i on aniria, la tan desitjada Plaça-Mercat de Ferro. La notícia la publica el setmanari   LA COMARCA



“Reina verdadero entusiasmo entre los concejales de nuestro Municipio para la construcción de un Mercado-pescaderia de Hierro en esta Ciudad, mejora pública de necesidad urgente, cada vez más sentida, por las molestias de las lluvias en invierno y de los rigores del sol en verano, y por no poder contener nuestra Plaza al gran número de vendedores que invaden en los dies festivos las calles limítrofes a la misma.

El señor Alcalde expuso al Ayuntamiento las gestiones hechas hasta la fecha para conseguir aquella obra pública tan necesaria en una Ciudad de la importáncia de Tarrasa. Dióse cuenta de que una empresa de la capital presenta proposiciones para construir en el periodo de seis meses una plaza mercado de 60 metros de anchura por 100 de largo, presupuestada en 200.000 pesetas, que se emplazaria en el edificio y jardín que hoy ocupa el café de Novedades en la calle Quemada; que tendria hermosas fachadas en frente de la calle de la Unión, en el Arrabal, en la calle de Parras y frente la Riera del Palau, con tres calles y un pasaje en la calle Quemada y una entrada para los carros. Dicha plaza cubierta de hierro y cerrada con cristales, contendria cien tiendas más de las que hoy se establecen en el Mercado. Las paredes serian cubiertas de azulejos de Valencia. Para las verduleras se instalarán mesas de marmol y se construirá una barbacana para que los vendedores de los pueblos que acuden al Mercado esten a cubierto de las lluvias y se construirán también cuatro fuentes al rededor de la misma.

Corren a cuenta de la constructora, la compra de los terrenos y la indemnización de los edificios que deben derribarse para su emplazamiento, con la concesión que solicitan de administrar durante veinte años, dicho Mercado, cuidando de su limpieza y conservación, después de cuya fecha pasará a propiedad del Municipio.

En vista de tales proposiciones, se acordó por unanimidad la construcción de un Mercado, nombrándose una comisión para que estudie con actividad la coveniencia o no de dichas proposiciones o de cualquier otra que se presentasen; y en último caso realizar dicha importante mejora pública por medio de un empréstito municipal.

Interesados vivamente en la necesidad que siente Tarrasa de tan importante obra pública, daremos cuenta semanal de los antecedentes y noticies que podamos adquirir acerca las gestiones  que realice nuestro Municipio.”

Fantàstic, ja tenim una descripció completa de com seria i a on es construiria aquesta Plaça-Mercat.
Però, com era possible que “La Comarca” sabés tot això abans que el Consistori?  I “el café de Novedades en la calle Quemada” on era? A quin edifici estava? Les meves primeres investigacions no em permeteren treure l’entrellat, però, com diu la meva esposa, la meva tafaneria em va conduir fins a un permís d’obres que em donava la solució.

Permís d’obres OM159/1896: “Juan Donadeu Guillemot, mayor de edat, cafetero,... expone: Que le interesa col·locar un rótulo de plancha de Hierro a dos palmos de distància del balcon del primer piso de la casa nº 15 de la calle Quemada, cuya inscripción dirà: “Gran cafè y salon de baile de NOVEDADES” ....

Ja ho tinc, carrer Cremat 15 (actualment 7 i 9) l’edifici de la desapareguda Casa del Poble. En comunicar-li la troballa a l’amic Rafel Comes em va fer el següent comentari: Molt bé. Donadeu era un republicà empedreït que va ser propietari de diversos cafès sempre usant noms comercials diferents del seu nom com el Condal, el Colon i el que va tenir la seu el Casino de la Unió de clientela republicana en la casa Ventalló del carrer Cremat que després compraria La Fraternitat Republicana que devia ser quan va fer servir aquest nom de Novedades.




I ara puc fer una mica l’entremaliat i començar a fer elucubracions. Edifici de la família Ventalló, setmanari La Comarca propietat del Sr. Joaquim Ventalló, alcalde de Terrassa Sr. Joaquim Ventalló, construir Plaça-Mercat als jardins del Ventalló, i, com està tan de moda dir ara, aquí ho deixo que encara prendria mal.

Seguim, en el ple del dia 12 de novembre es pren el següent acord:

“El Sr. Presidente puso en conocimiento del consistorio que reunida la Comisión especial encargada de estudiar y proponer el proyecto más conveniente para construir una plaza-mercado, havia acordado designar a los Sres. Alcalde, Concejales D. Marcelino Mirosa, D. Francisco Ciurana, D. Juan Biosca y arquitecto municipal D Luís Muncunill, para que en el dia de mañana pasen a Barcelona y pueblos inmediatos con el objeto de visitar algunas plazas-mercado de hierro y adquirir datos cerca de las mismas.”

tres dies després, el dia 15, novament el setmanari  LA COMARCA  es fa ressò de la visita als mercats de La Llibertat, a Gràcia, del Clot, a Sant Martí de Provençals i el de Sant Antoni a Barcelona amb la crònica:

 “Acordada por el Ayuntamiento la construcción de un Mercado Pescaderia de Hierro, el viernes una Comisión compuesta de los señores Alcalde, Mirosa, Biosca, Ciurana y Arquitecto Municipal, salió para la capital, con objeto de visitar los mercados de los pueblos del llano de Barcelona conferenciando con los respectivos Alcaldes de dichas poblaciones, adquiriendo cuantos datos, noticias y antecedentes fueron posibles a fin de estudiar las condiciones económicas, de ornato, solidez y comodidad de los mercados recientemente construidos.
Sabemos que dicha Comisión salió altamente complacida de las atencions de que fué objeto por parte de aquellas Autoridades que pusieron a disposición de la misma, los expedientes de subastas y contratas y el resultado detallado de la administración de los arbitrios que son en algunas localidades una abundante fuente de ingressos.

La Comisión de nuestro Municipio, tiene el propósito de realizar con verdadera actividad los trabajos confiados a su gestión y espera poder ultimar a la mayor brevedad sus estudiós a fin de que en breve se pueda llevar a cabo tan importante mejora pública sea esta por contrata, por subasta o por administración.”

Aquí trobem l’afegit de “pescaderia” al nom de mercat. Recordo que aquest setmanari està sota l’influència de l’alcalde Ventalló.

Però aquest mateix dia, 15 de novembre de 1896, el setmanari EGARA , que dit sigui de passada era el contrincant polític de La Comarca, feia per primera vegada un extens article sobre la qüestió del mercat.

Comença l’article lloant la idea per motius d’higiene, d’espai i d’ornat, però continua dubtant de la ubicació que es pretén, amb les següents paraules: “Si dicho Mercado es de suma necesidad en nuestra Ciudad, no es menos essencial la elección del sitio donde aquél haya de emplazarse, pues debe atender a ello, puesto que la obra que ha de costar al erario municipal grandes dispendios; justo es que ofrezca a la Ciudad las mejores condiciones para el ornato público.
Según nuestros informes una empresa particular ofrece al municipio la construcción de dicho mercado en el patio de la casa que don Pedro Ventalló posee en la callé Quemada y que actualmente ocupa el Café de Novedades. Si bien dudamos de que prospere esta idea entre los señores concejales á quienes creemos interesados en que Tarrasa presente el mejor aspecto posible, mayormente cuando aquí son contados los edificios que merezcan citarse como á cosa notable. Hemos de suponer pues que no consentirà nuestro municipio que dicha importante reforma se emplace en un sitio escondido, siendo así que, edificado en lugar espacioso y apropiado, contribuiría al mejor lucimiento de la ciudad que es á lo que debe atenderse ante todo.”

Després d’unes quantes reflexions de tipus econòmic, continua parlant de la ubicació:

“Ante todo el emplazamiento del Mercado en un patio interior de la calle Quemada, podrá ser muy del agrado de aquel á quien interese (Ventalló?), pero nunca justificarà buen gusto en los partidarios de tal idea, pues ocultar lo bello, lo que daria realce á nuestra ciudad, no se comprende que tenga partidarios entre los hijos de Tarrasa. Si en lugar de emplazar el Mercado en un patio interior de la calle Quemada, se emplazara en el punto más apropiado para ello, á nuestro entender que es la Plaza Mayor, haciendo desaparecer los edificios viejos y ruinosos algunos de ello?, que cercan las calles de Mosterol, Bajo Plaza y Cantaré en cuyos solares podria edificarse con suficiente capacidad el Mercado, que ofrecerla un magnifico aspecto, y aumentaría el valor estético de nuestra Plaza, que bien lo necesita, por ser el punto más céntrico de nuestra ciudad, y el más concurrido, por cuyo motivo merece preferente atención por parte de nuestro municipio. 



La indemnización de los edificios que deberían derribarse no seria cosa que dificultase la empresa, pues según dictamen de persona competente el importe de compra no excedería de 20 á 22 mil duros. El derribo tampoco seria obstáculo para ello, pues de sobra los desperdicios de los edificios abonarían el derribo y acarreos de escombros. Con esto ganaría notablemente el buen aspecto de nuestra Plaza Mayor, cuya reforma perpetuaría la memoria del Ayuntamiento que la realizara, y de la que podria enorgullecerse Tarrasa.”


Seguidament l’articulista, hem de suposar Miquel Utset com a director, exposa tot un reguitzell de dades econòmiques per reivindicar que la construcció vagi a càrrec del municipi i no d’una empresa aliena, i acaba:


“Otro dia trataremos de demostrar la conveniència ó mejor la necesidad, de que emprenda por su cuenta el Ayuntamiento la construcción del nuevo Mercado, pues de esta manera se evitaría el que se distrajeran de los fondos municipales importantes cantidades lo cual no dudamos estará interesado en evitar nuestro Ayuntamiento.”

Els del setmanari EGARA es decanten per l’opció “Paloma” i reivindiquen el nou Mercat a tocar de la Plaça Major.

En la reunió especial de la comissió del mercat, cel·lebrada el dia 17, l’alcalde Ventalló explica als comissionats, el resultat de la visita als mercats de Barcelona i ja comencen a parlar de fer plànols:

“Por el mismo Sr. Presidente se expuso la idea vertida ya por algunas persones acomodades de cada Ciudad, favorable al propósito de que la cantidad sobrante de la suscripción al empréstito nacional que se acaba de realitzar en esta localidad, se destine a cubrir otro empréstito municipal, no menos patriótico y de interés capitalísimo para Tarrasa, como es la construcción de una plaza-mercado de necesidad inminente aquí donde es en verdad una vergüenza pública el modo y forma como en la actualidad se realizan las ventas en el mal llamado mercado de la Plaza Mayor.

Abundando la mayoría de los reunidos en el propósito decidido de llevar adelante el proyecto de construcción de nueva plaza-mercado, se acordó:
1º Ordenar al Sr. Arquitecto municipal que, sin levantar mano, proceda desde luego a formular los planos y a reunir los datos que considere convenientes para la instrucción de aquel proyecto en lo referente a sus condiciones facultatives; y 2º que la comisión con el Sr. Arquitecto estudien desde luego el sitio más a propósito donde pueda ser emplazado el mercado, para lo cual procurarán examinar los locales del Café Novedades, Arrabal, Boguñá, Plaza Mayor y Albi, y proponer el que al efecto se designe para levantar sin demora el plano de emplazamiento.”

Correspon a aquests dies una comunicació d’uns contractistes, que fa suposar que l’amic Ventalló ha anat tirant pel dret, ja que no havent-se aprovat res en l’àmbit municipal, ja reclamen quantitats de diners i donen per suposat que es construirà en els jardins de l’interior de la casa Ventalló:

“Los contratistas de la Plaza Mercado, desean obtener del Excelentísimo Ayuntamiento la garantia de doscientas mil pesetas; que, aunqué dicho mercado sea de valor ciento cincuenta mil pesetas, en cambio, para los terrenos se tiene de adquirir una propiedad de cincuenta mil pesetas más, la cual, està enclavada en los mismos terrenos, y sobre cuya propiedad, el Excelentísimo Ayuntamiento no tendrá otro derecho que el de un pasillo de tres metros de ancho que saldrá desde la calle Quemada, hasta la fachada de la Plaza Mercado. Dentro del plazo de veinte años , se le entregará el mismo, bien respetado y si tuviese algun desperfecto, los contratistas vendrán obligados a recomponerlos. El mercado será igual, y bajo planos que los contratistas, junto con la Comisión expondrán a este Excelentísimo Ayuntamiento, bajo la dirección del Sr. Arquitecto Municipal.

Si se pueden realizar las escrituras antes del 15 de Diciembre próximo, los contratistas se comprometen   a inaugurar dicha Plaza-Mercado el dia 15 de Junio del año venidero 1897.”



En el ple del 19 de novembre hi trobem dues novetats:

“Los Sres. Presidente, D. José Ventalló y Concejal D. Marcelino Mirosa, dieron cuenta de las gestiones practicadas por la Comisión especial que entiende en el proyecto de construcción de una nueva plaza-mercado y del viaje realizado a Barcelona, Gracia y San Martin, para examinar y adquirir datos de los nuevos mercados que existent en dichas poblaciones y que reunida nuevamente dicha Comisión havia encargado al Sr. Arquitecto municipal que formule los planos de emplazamiento y condiciones económicas aproximades de los terrenos conocidos por “Casa Vinyals”, casa Ventalló y manzana del hospital viejo del Arrabal, donde se supone puede construirse la indicada plaza-mercado.



El Sr. Presidente hizo constar en acta el brillante resultado obtenido en Tarrasa por la suscripción al empréstito nacional y la satisfacción con que se ha enterado de que varios de dichos suscritores han manifestado el propósito de cooperar a un nuevo empréstito municipal para construir la referida plaza-mercado, con el sobrante de aquella suscripción.
El Sr. Paloma manifestó que se havia enterado con satisfacción de los trabajos realizados por la Comisión especial de la plaza-mercado; però que recomendaba una vez más la necesidad de que se estudie muy detenidamente el sitio donde aquella debe emplazarse y que se procure realizar su construcción directamente por el Ayuntamiento, a fin de que, en lo posible, sean de Tarrasa los materiales y los operarios que en la misma se empleen.

El Sr. Presidente dijo que era muy atendibles las indicacions del Sr. Paloma y que debe procurarse la elección del major sitio possible para construir la nueva plaza-mercado sin atender a miras particulares y si solo al interès general de la población. En el mismo sentido se expresaron los Sres. Mirosa Y Cortés, manifestando que cuando la Comisión proponga al Ayuntamiento el sitio de emplazamiento de aquella, podrà el Sr. Paloma y los demàs Sres. Concejales discutir y votar el proyecto en el modo y forma que considere más conveniente”.

Aquí apareix per primera vegada la possibilitat de construir en els terrenys de l’antiga Casa Vinyals i dels terrenys de l’antic hospital, però continua ben viva la possibilitat dels terrenys interiors de la Casa Ventalló.

El setmanari  EGARA continua amb la seva creuada per tal que el nou mercat es construeixi a l’illa de cases properes a la Plaça Major, i en la seva publicació ens diu, entre altres coses:

“La conveniencia pública y al ornato de la ciudad. Emitimos con sinceridad y sin apasionamiento nuestro parecer, que es el de muchos tarrasenses, de que el sitio indicado para ello, es la manzana que determinan los callejones de Muslarol, Bajo-plaza y Cantaré en la Plaza Mayor, compuesta en su mayor parte de casas viejas y ruinosas, cuya circunstancia favorece la realización de un proyecto por el que se halla interesada Tarrasa entera.
Manifestamos también nuestra opinión de que el emplazamiento en-un patio interior de la calle Quemada, sería de pésimo gusto y del desagrado de la mayoría de los tarrasenses que consideran más apropiado un lugar espacioso donde la nueva construcción pudiera ofrecer mejor aspecto. Así pues, mientras todavía es tiempo, debiera el municipio estudiar el asunto, sin precipitaciones, con detenimiento, prescindiendo de miras personales (Ventalló?) y atendiendo sólo al bien común é inspirándose solamente en el patriotismo y en el amor á Tarrasa del que no dudamos sé hallan poseídos todos los señores concejales.

A continuació fa una sèrie d’aportacions de dades econòmiques en defensa que la construcció vagi a càrrec de l’Ajuntament i no d’una empresa externa a ell. I acaba dient:

“No dudamos pues, de que en las advertències expuestas, sólo hallará el Municipio nuestro deseo de que antes de tomar resolución en asunto de tal importancia se estudie con interés y procure que bajo ningtía concepto queden gravados los intereses de Tarrasa encomendados á su buena gestión administrativa.”

A l’acte del ple del dia 26 de novembre, recordem del 1896, hi trobem:

“El mismo Sr. Presidente manifestó que la Comisión especial encargada del proyecto de la nueva plaza-mercado, continua ocupándose con actividad del asunto y que el Sr. Arquitecto municipal (Lluís Muncunill) ha formulado al efecto un plano de los terrenos y edificios que poseen en esta Ciudad los Sres. D. Pedro Ventalló y D. Andrés Solá (Casa Vinyals) en las calles Quemada y Mayor, respectivamente, cuyo plano ofrece desde luego a la disposición del Ayuntamiento e indicó la conveniència de citar a una reunion a los Sres. Suscritores del Empréstito nacional, de esta Ciudad, con el propósito de ver si se recaba de los mismos el que contribuyan a la suscripción de un nuevo empréstito municipal con destino a la construcción de la nueva plaza-mercado, para lo cual deberian designar de entre los mismos una comisión que podria agregarse a la especial que tiene nombrada este Municipio, para que de comun acuerdo realicen cuantas gestiones sean necesarias al objeto de llevar a cabo dicho proyecto
En el mismo sentido que el Sr. Presidente se expresaron los Sres. D. Marcelino Mirosa y D. Ramón Cortés; y se acordó celebrar la reunion indicada en el dia de mañana, a las ocho y media de la noche, pasandose las invitacions al efecto.”
(Alcalde Josep Ventalló i Vintró, tinents d’alcalde Ramón Cortés, Miquel Castella i Marcel•li Mirosa. Regidors: Joan Castella, Francisco Giralt, Pau Paloma, Francisco Ciurana i Joan Biosca.)

L’Ajuntament ja disposa de dues possibles situacions del Mercat, sobre plànol, horts de la casa Vinyals i jardins i horts de la casa Ventalló, i el setmanari EGARA  que veu com la seva opció, Mosterol, Baix, Cantarer i Plaça Major, es va esvaint, passa a l’atac:

“Entre los distintos sitios que se indican para el emplazamiento del Mercado en proyecto, hay que añadir el extremo del Arrabal, en el solar que ocupa el Hospital viejo, junto á la Riera del Palau. No se explica en verdad ese afán de donde se construirà el Mercado, cuando lo tiene bien señalado en la Plaza Mayor que, al tiempo que ganaría mucho su buen aspecto, desaparecerian de aquel lugar tan céntrico como concurrido, aquellos edificios ruinosos y aquellos callejones estrechos, tortuosos, húmedos y oscuros, condiciones todas ellas antihigénicas, por cuya sola causa debería el Ayuntamienio decidir el emplazamiento en aquel solar de capacidad suficiente, y cuya realización favorece la circunstancia de que aquella gran manzana contiene casi sólo casas viejas, ruinosas en su mayor parte y por lo tanto de escaso valor, que podrían indemnizarse por una cantidad que no trascendería más allá de unos 20,000 duros según el parecer de persones peritas.”

I segueix:

“Si por otra parte el emplazamiento se efectuara en algún otro de los puntos que para aquel objeto se citan, ó sea en los patios interiores de las casas Ventalló de la calle Quemada y Vinyals en la calle Mayor, ó bien en el Hospital viejo del Arrabál, contiguo á la Riera del Palau, sobre no ser ninguna de las citadas fincas un punto céntrico como lo esla Plaza Mayor, tendríamos que una joya que poseería Tarrasa quedaría escondida, pues situada aquella importante reforma en algún patio interior que cercarían otros edificios ó bien en un punto extremo de la población, sólo sería visto por los que allí fueran expresamente, sin que Tarrasa, que tan importantes dispendios ha de efectuar para llevar á la ejecución el proyecto, pudiera mostrar á todo el que la visite, su decisión por las reformas, lo cual revela el carácter emprendedor de sus hijos. Además no hay para qué esconder ó alejar lo que valga, esto sería contradecir al sentido común; en buena hora que se esconda ó se aleje lo malo, cuyo ejemplo debe evitarse siempre á todo trance.” 

Com a dada curiosa, comentar que la construcció del Mercat en els terrenys de l’antic Hospital, per ells és un “punto extremo de la población”. I després de tornar a comentar l’estalvi que suposaria situar el Mercat a tocar de la Plaça Major, surt en defensa dels comerços de la Plaça:

“Hay también otro motivo que el Ayuntamiento atenderá sin duda alguna, y es, el perjuicio que se irrogaría á los propietarios y dueños de establecimientos de la plaza y calles afluentes de la misma, si se quitara de allí el mercado, pues disminuiria el valor de sus fincas y el de sus negocios.”

I acaba el seu article amb aquestes paraules:

“...la conveniencia pública y la opinión del vecindario en su inmensa mayoría, reclaman la inslalación del Mercado en la Plaza Mayor, puesto quo ningún motivo justifica su traslado ni aun el de la economía, que es la única defensa en que pretenden apoyarse los partidarios de que no se instale en la Plaza Mayor el Mercado que motiva estas líneas.
Es de creer que estas consideraciones las atenderá cual corresponde la Corporación municipal de Tarrasa a la que están encomendados los intereses de la ciudad y á la que incumbe el deber de que sean tratados con justicia, y equidad los de todos sus administrados.”

Han passat tres mesos i sembla que el tema no es desencalla, novament el ple acorda demanar a Muncunill plànols i pressupostos pe situar el Mercat als terrenys del Ventalló, (Café de Novedades), o la mançana de la plaça Major.

Ple del dia 25 de febrer de 1897

“El mismo Sr. Presidente (Josep Ventalló) propuso, y el Ayuntamiento acordó, que se formulen los planos, presupuestos y demàs datos necesarios para la proyectada plaza-mercado de Hierro, tomando por base de su emplazamiento el edificio y terreno que ocupa el cafè de Novedades y edificios contiguos comprendidos entre las calles de Las Parras y Quemada hasta la propiedad de D. Ramón Busquets y un croquis de la manzana que comprende las calles de Mosterol, Cantaré, Plaza y Bajo Plaza. A ese fin se autorizó al Sr. Alcalde para pedir precios de los proyectos a los facultatives que juzgue convenientes y admitir desde luego, el que le parezca más acceptable.”

Cal remarcar que en aquest ple tan sols hi assistiren l’alcalde i els regidors Srs. Joan Donadeu, Francisco Ciurana i Pau Paloma. Aquesta manca d’interès de la resta de regidors, va provocar que l’alcalde, a través del seu diari La Comarca, envies un toc d’atenció als que no varen assistir al ple:


“Plaza Mercado.- Se ha acordado por el Ayuntamiento en su última sesión, autorizar a la Alcaldia para que disponga el levantamiento de planos, confección de presupuesto y ultimar todos los estudiós para la plaza Mercado de Hierro, cuyos Trabajos habian quedado en suspenso desde que la mayoria de los concejales, adoptó nuevamente el retraimiento.”

El dia 3 de març, amb un consistori totalment desmantellat, es demana a Lluís Muncunill quin serà l’import dels treballs facultatius que com a arquitecte municipal haurà de portar a terme, i un Muncunill molt escamat per la situació els hi respon:

“Recibida la atenta comunicación de V.E. de fecha 3 del corriente mes, y por la cual se me ordena que me sirva manifestar lo que importará el valor de los Trabajos facultatives que deben realizarse para la construcción de una plaza mercado, cupleme manifestar:
Que dichos trabajos vienen tarifados en las condiciones que esta Ecma. Corporación tuvo a bien imponerme al tomar posesión de mi cargo; y la condición que trata de los referidos trabajos copiada literalment, dice así “En los proyectos de toda clase de obras, cuyo presupuesto exceda de tres mil pesetas y su ejecución se ejecute bajo la dirección del Arquitecto, percibirá éste el 3 por ciento del precio del remate de la subasta en concepto de honorarios por la redacción de planos, memória, pliego de condiciones facultatives y económicas, presupuesto y por dirección de la obra”, y por lo tanto se deduce de dicha condición que para saber el importe de los honorarios de que se trata, segun las condiciones hechas y aprobadas por esta Ecma. Corporación se ha de determinar el valor de las obras que se trata de realizar.
Es todo cuanto cuanto me cumple manifestar a V.E. para su conocimiento.

Quasi que li va faltar afegir quelcom com “tanoques”.



En el ple del dia 4, és a dir, l’endemà de la resposta d’en Muncunill, hi trobem una còpia literal de l’escrit de l’arquitecte i acaba: “en vista de lo cual se acordó encargar a dicho Sr. Arquitecto la formación del indicado proyecto con arreglo a la espresada condición.”

Però aquesta Terrassa que ja caminava cap al segle XX i tenia ja tota la fesomia d’una ciutat industrial, vivia enmig de baralles permanents a l’Ajuntament, pròpies d’una política local que acusava els freqüents canvis de govern i molts personalismes.

En Josep Ventalló deixarà l’alcaldia a l’octubre d’aquest any, 1897, i serà substituït per Joan Marcet i Palet que ocuparà l’alcaldia per espai de 7 mesos escassos, fins al 10 de maig de 1898 en què serà substituït per Pelegrí Matalonga i Payeras que, amb l’excusa de la mala salut, no arribarà a estar en el càrrec un any i veurà com el 19 de març de 1899 el substitueix en Francesc Belil i Roura, un altre que farà poca carrera com alcalde, contínuament superat pels esdeveniments, al·legant problemes de salut per justificar les seves absències, serà substituït com alcalde accidental per un jove Domènec Palet i Barba, i finalment veurà com el 12 d’abril del 1900, i per Reial Ordre, és substituït per en Josep Ventalló i Vintró que d’aquesta manera torna al davant de l’alcaldia.


Aquesta tornada d’en Ventalló a l’alcaldia, serà, com no podia ser d’altra manera, reflectida en la premsa local de formes diverses. Així el setmanari  LA COMARCA DEL VALLÉS del dia 14 d’abril de 1900, propietat d’en Ventalló, o comenta amb joia:





“RESURREXIT

En ninguna época más oportuna que la actual, en estos dies en que se conmemora la Páscua de Resurrección, podia haber ocurrido la elevación a la Alcaldía, del hombre a quien sus adversarios mataron. Publicando su esquela de defunción. El actual Alcalde tuvo entre sus apóstoles un Judas que le vendió el dia 1º de Julio, tuvo sus enemigos que le escarnecieron y vituperaron, y cuando le creyeron muerto ante la opinión pública, resucita hoy con el natural estupor de sus adversarios.

Nada anormal habrá de ocurrir, porque no ha pasado nada. Ha ocurrido lo lógico, lo natural, de que cese la anomalia de ver postergados a los conservadores, gobernando el partido conservador, y a los enemigos del Gobierno campando a sus anchas apoyados por polaviejistas y fusionistes disfrazados de conservadores.
Ni más, ni menos.”

Per contra el setmanari de l’oposició, "EGARA", del dia 15, s’esplaia de la següent manera:

“CONSUMATUM EST

No se ha hecho esperar mucho la solución al conflicto creado en el municipio por el Alcalde dimitente señor Belil. Nos referimos á lo desatento que ha estado el señor Belil con sus compañeros de Consistorio, que siempre estuvieron con él atentos hasta el límite del deseo. Con tal proceder solo ha logrado el señor Belil acreditar una vez más sus antecedentes de político romerista. Aqui viene como de molde aquello de que es inutil pedir peras al olmo; cada árbol dá su fruto, y el señor Belil ha dado el que todos conocemos.  Pero en fin, aquello ya pasó: echemos sobre ello un velo, que lo qué ha sucedido aqui,solo merece de las personas sensatas el olvido y el desprecio.

En cuanto al nuevo alcalde lo decimos con franqueza; hemos visto con sentimiento su encumbramiento á la alcaldía; y de ello no se estrañará nadie, porque nunca, segundas partes fueron buenas, y tanto lo creemos así, por cuanto la primera fué malísima, y por ella deducimos en consecuencia lo que será la segunda. De todos modos: si el señor Ventalló se ha hecho el propósito de hacer verdadera administración, creemos que en los actuales concejales hallará constantes compañeros que le secundaran en todo lo que sea de provecho y utilidad para Tarrasa; pero si su actual gestión administrativa adolece de los defectos de que adoleció su anterior; si su política ha de ser como la de entonces, de complacencias y compadrazgos; si no cuida de mantener la moral en el pueblo, combatiendo los vicios y cortando los abusos de toda clase, procurando no despertar ambiciones absurdas á quienes se le presenten como amigos;... porque ha de entender el señor Ventalló que la mayoría de amigos que le rodean, lo son ante la idea de que harán el caldo gordo, si en esta, como en su pasada administración sigue una marcha de complacencias y censurable tolerancia; si le ha de faltar el valor para arrastrar la ira popular que en el pueblo inconsciente hacen nacer quienes no pueden realizar sus egoístas y criminales fines particulares, contra toda autoridad que celosa de su cargo solo anhela que se cumplan las leyes de la moral y de la justicia, manteniendo á raya desmesurados egoísmos y desenfrenados apetitos; si nada de esto hace, ó no sabe hacerlo, mejor haría en abandonar á tiempo su cargo.”

Per la seva banda, "EL ESPEJO", 14 abril 1900, setmanari de propaganda republicana, fundat i dirigit per Quintín López, dedica gairebé tres pàgines que us recomano llegiu, però ho encapçala amb aquest poema:


“HALA, HALA!
Camps y Ciricis de la insigne Egara
A los que el genio con su aliento inspira,
pulsad briosos la tonante lira
y la hazaña cantad noble y preclara.
Cantadla, si, que el pueblo se prepara
el himno a corear por que suspira,
y está la muchedumbre que delira
por oir vuestra voz potente y clara.
¡Animo, pues, gloriosos trovadores
que ocasión anheláis de alzar el vuelo
en busca de fulgentes esplendores...
¡Cantad a Ventalló, que está en el cielo,
y al que al alzarle allí con sus favores
queda de bruces en el santo suelo.
                                               Don Nadie”

Fins aquí una mostra de com estava el tema polític en aquells moments, i quina classe de premsa tenia Terrassa.

Però seguim amb el tema que ens interessa, el tema del nou Mercat. En aquests gairebé tres anys de disbauxa política, no trobem cap document que faci referència a la nostra Plaça-Mercat i Peixateria de Ferro. A més, l’any 1897 Terrassa es queda durant tres mesos, d’octubre fins desembre, sense arquitecte municipal per la destitució fulminant d’en Muncunill.

Tot aquest panorama explica el perquè no trobem documentació del Mercat fins al ple del dia 29 de maig del 1900, on ja retrobem a Josep Ventalló i Vintró, novament, presidint el Consistori i amb una nota molt concisa, però molt aclaridora:

“A propuesta del mismo Sr. Presidente, se acordó en principio, que, para la construcción de la proyectada Plaza-Mercado, se realice un Empréstito, y que la comisión de Hacienda proceda a formular sus bases, para lo cual se agrega a dicha comisión el Concejal D. Miguel Cardús, y que el Sr. Arquitecto municipal formule previamente el oportuno proyecto.”

És a dir, organitzar un emprèstit per poder pagar les obres, i ordenar a Muncunill que, per enèsima vegada, realitzi un projecte, i en Lluís Muncunill, al cap de set dies, el 5 de juny, presenta el seu informe:

"Enterado de la orden de V.E. a fin de que me sirva informar acerca del importe de una plaza-mercado cubierta y emplazada en la manzana que forman las calles del Arrabal, Goleta y Rambla de Egara, debò manifestar a V.E. que los terrenos y cases que deberia expropiarse, podrian importa a lo sumo sesenta mil pesetas, salvo las exageraciones que en tales casos podria haber de los propietarios; y que el presupuesto aproximado de las obras para la construcción de la plaza seria de unes doscientas mil pesetas, sin contar el valor de los terrenos.Es cuanto me cumple manifestar a V.E. para su conocimiento y fines subsiguientes. Tarrasa 5 Junio 1900.El Arquitecto Municipal: Luís Muncunill.”



Ja tenim una primera valoració efectiva del cost de la nova Plaça-Mercat, i el més important, ja podem deduir que finalment l’opció guanyadora de la seva ubicació serà l’actual emplaçament, deixant de banda les opcions Casa Ventalló, Casa Vinyals i la mançana Cantarer, Mosterol, Baix i Plaça Major.

A partir d’aquest “pressupost”, el·laborat de pressa i corren, per en Lluís Muncunill, el setmanari  "EL ESPEJO" del dia 9 de juny, dedica un article a la situació del tema, que retrata molt bé el sentiment de la població, i que pel seu interès, diria no tan sols d’opinió, sinó fins i tot històric, reprodueixo en la seva totalitat:

“En la penúltima sesión del Concejo nos pareció ver surgir la plaza mercado, gallarda, espaciosa esvelta, codiciable inclusivo, como surgen los Palacios y las grutas, los monstruos y las venus, los Ángeles y los vestigios en las tablas de un proscenio en espactaculos de mágia : por arte... de tramoya; en la última sesión ¡ay!, en la última sesión se nos disiparon todas las ilusiones, y la descarnada realidad nos laceró con sus urpas y su pico de nectílago entenebrecido.

No decimos que la plaza se haya desvanecido como torbellino de humo azotado por furioso vendaval: decimos que està en estado de letargo, y que no sabemos cuando saldrá de él.

El presupuesto presentado por el señor Moncunill y leído en consistorio el pasado martes, no tiene de presupuesto más que vagas apariencias.

Y conste que no censuramos al autor, por que, de no ser omnisciente, impossible le era haber hecho otra cosa major con la premura que se le impuso y con el pie torzado de tenir que calcular a ojo de buen cubero.

Y luego, como la cosa requiere de tantos ochavos y la caja comunal tiene tan pocos!...
En fin, ya nos hicimos cargo de lo apagados que estaban los fuegos del entusiasmo de nuestro Alcalde R.O. y en sus compañeros de consistorio, y no nos extraña poco ni mucho que los meses pasen, y les sucedan los años, sin que la plaza mercado haya salido de su estado actual: el de aspiración platònica.”

Novament ens trobem amb un buit en l’espai temps que ens conduirà a no tornar a trobar notícies del nostre Mercat fins passats més de tres anys.

Tres anys en què altra vegada el nostre Ajuntament assistirà a una nova desfilada d’alcaldes. En Josep Ventalló serà substituït per en Pelegrí Matalonga i Payeras (20/03/1901 a 31/12/1901), aquest al seu torn per en Joan Salas i Morral (01/01/1902 a 10/06/1903) i finalment trobarem a Joaquim Alegre i Pujals qui seria l’encarregat de tornar a portar el tema a primera línia.

El dia 11 de novembre del 1903, defenestrat definitivament en LLUÍS MUNCUNILL del càrrec d’Arquitecte Municipal, serà n’Antoni Pascual i Carretero, com a arquitecte interí, qui a petició del Consistori presenta un certificat de costos de la compra de cases i terrenys per fer el mercat al Raval:

“Antonio Pascual y Carretero, Arquitecto Municipal Interino del Excmo Ayuntamiento de esta Ciudad
Certifico: Que enconmendada por la Comisión de Fomento, la medición y valoración de toda la extensión de terreno y edificios annexos, que de propiedad particular estan comprendidos dentro de la manzana formada por las calles del Arrabal, Goleta y Rambla de Egara, resulta que dicha medición y valoración se ha considerado subdividida en dos partes; una que hace referencia a los terrenos en que hay casas edificadas en más o menos buen estado de conservacion y que viene señalada en el adjunto plano de letra A, y la otra que se refiere a lo que es actualment solo terreno de cultivo e indicado en el plano de letra B.
La primera parte señalada con letra A tiene una extension superficial de 1.199 metros cuadrados, equivalentes a 31.740 palmos cuadrados, habiendole asignado en conjunto el valor de 1’25 pesetas el palmó cuadrado, habida consideracion al general mal estado de conservacion en que se encuentran los edificios emplazados en dicha parte, siendo el valor que en total le corresponde de 39.675 pesetas.
A la segunda parte indicada con letra B que mide una superfície de 647 metros cuadrados, equivalentes a 17.144 palmos cuadrados, se le ha asignado el valor de 40 céntimos de pesseta el palmó, por lo cual el conjunto importa la cantidad de 6.857 pesetas.
Resultando pués que el valor total de los terrenos y casas que de propiedad particular estan incluidos dentro la manzana formada por las calles del Arrabal, Goleta y su prolongacion y Rambla de Egara, es el de 46.532 pesetas.

 Y para que conste, libro el presente en Tarrasa a once de Noviembre de mil nuevecientos tres” 


El ple de dos dies posteriors a l’entrega d’aquest informe, el del dia 13 de novembre, ens diu:

“Asi mismo fueron aprobados, según dictamen de la referida Comisión (de Foment) el pliego de condiciones facultatives y económicas, presupuesto, planos y detalles, para la indemnización, en parte, del terreno que ocupará la proyectada Plaza-Mercado y para satisfacer parte de la construcción de la misma, en la barriada del Arrabal, presupuestado en conjunto, con la suma de setenta y cuatro mil novecientas ochenta pesetas, veintiocho céntimos, ordenándose se anuncie en el Boletin Oficial por termino de diez dies, a los efectos del artº 29 de la Instrucción de 26 de abril de 1900.”

Però ja es veu que Terrassa va començar el segle XX amb mal peu amb el tema d’alcaldes. En Joaquim Alegre, que va prendre possessió de l’alcaldia el dia 11 de juny, la deixava el 31 de desembre, ni mig any li va durar el càrrec. A Joaquim Alegre el va substituir Alfons M. Ubach i Solà i seria ell qui donaria l’empenta definitiva al projecte Plaça-Mercat de Ferro.

El dia 9 de febrer de 1904 la Comissió de Foment presidida per Domènec Palet, Fermí Plans i Avel·lí Estrenjer, dòna per bona la ubicació del mercat a: la manzana formada por las calles del Arrabal, Goleta y su prolongación (el carrer Goleta no tenia, llavors, sortida a la Rambla) y Rambla de Egara las reune, y mucho más teniendo en cuenta que pertenece al Municipio una gran parte del terreno que integra dicha manzana, encomendó al Arquitecto Municipal Interino la valoración de los terrenos y edificios que de propiedad particular estan emplazados en la misma, ...  En su virtud la infrascrita Comisión tiene el honor de proponer la adquisición de los terrenos y edificios ubicados en la mentada manzana, a los cuales se les asigna en conjunto el valor aproximado de 46.532 pesetas, cantidad que pude satisfacerse de las 75.000 pesetas que con destino a la construcción del mercado figuran en el articulo 8º, capítulo 10, del presupuesto municipal de gastos urgentes.

En el ple de l’Ajuntament del mateix dia s’aprova aquest informe i comença la tasca de convèncer als diferents  propietaris de fer una venda pactada per evitar les passes d’una expropiació o subhasta que faria endarrerir tot el procés.

Sembla que al cap de 10 mesos, 6 de desembre de 1904, els contactes amb els propietaris ja han donat bon resultat i la Comissió de Foment emet un informe molt extens on entre altres coses i diu: 

Resultando, según es de ver en el adjunto croquis, que los terrenos elegides se hallan muy próximos al Mercado existente en la actualidad, y circundados por por vias tan amplias e importantes como la plaza del Arrabal y la Rambla de Egara, condiciones ambas que no concurren, ni pueden concurrir, en cualquiera otros que trataran de utilizarse. 

Resultando en consecuencia no existir en esta Ciudad otros solares edificables de extension suficiente, que puedan ser ofrecidos al Ayuntamiento, en iguales o más ventajosas condiciones.

Resultando que el Ayuntamiento posee algunos edificios y parte de terreno enclavados en la manzana mentada, que constituyen la mitad de la misma, y que por lo tanto el emplazamiento de la Plaza Mercado en el indicado punto, significa una muy notable economia para el erario público.

A partir d’aquí venen dos paràgrafs amb citacions d’articles legals que emparen les compres que cal portar a terme i acaben: No obstante el Ayuntamiento acordará como siempre, lo que mas proceda en justícia.


Adjunt a l’informe hi trobem la llista dels propietaris als quals l’Ajuntament haurà de comprar les cases i els terrenys que, juntament amb l’Hospital Vell de propietat municipal, conformaran l’espai a on es construirà el nou Mercat.

“Nota de los propietarios y valor de los inmuebles y solares que se han de adquirir para emplazamiento de la nueva Plaza-mercado, señalados y detallados en el plano que se acompaña.

Propietarios   Valor
Ramón Col Borrell    24.000
Joan Cardellach Solé   3.750
Maria Manso Ripoll    5.250
Francisco Vallhonrat   3.000
Viuda de Aurell           7.500
Ramón Cortés Prat   13.500
Pedro Ribas Oleart     7.500
            ------------------------------------
            Total 64.500 pesetas

Tarrasa Diciembre 1904
Sr. Arquitecto Municipal Interino Antonio Pascual.”



Fins aquest moment, aquestes dues imatges són les úniques que disposem a on puguem veure les cases del carrer Goleta i Raval, enderrocades per poder construir-hi el mercat.

Per part meva ho podria deixar aquí. Hem vist com Terrassa va estar 10 anys per gestar la construcció de la “Plaza-Mercado de Hierro”. Com interessos personals i polítics retardava la solució final i com finalment s’assoleix un acord per l’enclavament definitiu del Mercat.

No parlaré de la construcció del Mercat, obra d’Antoni Pascual i Carretero, complementat a les darreries de la seva construcció amb aportacions de Melcior Viñals. Ja està prou documentat i a més és un terreny que jo no domino.

Però sí que faré un afegit a tall d’anècdota, de com un cop portat a terme l’enderroc del Vell Hospital i de les cases adjacents, havent deixat el terreny net de construccions, segurament el que ara explicaré del que va passar, ens donaria moltes pistes de qui realment manava, de quins interessos creats hi havia i el perquè de tants retards en tirar el tema endavant. 

Un grup de prohoms de la nostra ciutat, el dia 7 de setembre, presenten una instància a l’Ajuntament (ACVOC FO 43/1905 c. 10), que diu:

“Exmo. Sr.

Los infraescritos vecinos de la presente Ciudad, al Excmo. Ayuntamiento respetuosamente exponen: Que el derribo de las casas que ocupava el espacio donde trata de levantarse la nueva Plaza mercado ha venido a demostrar de una manera tangible y evidente la conveniéncia de prolongar el Arrabal en toda su amplitud hasta la Rambla de Egara, en beneficio no solo del enbellecimiento e higiene de nuestra Ciudad, sinó principalment como ancha via de enlace y comunicación que tan imperiosamente exige y reclama la importáncia del ensanche y el asombroso desarrollo en viviendas y establecimientos industriales del otro lado de dicha Rambla de Egara.

creyendo por otra parte los exponentes que podria emplazarse, tal vez sin quebranto del erario municipal, la nueva Plaza Mercado en los terrenos inmediatos a la nueva via prolongación del Arrabal. Y en la firme convicción, como indudablemente la tiene tambien ese Cabildo, de que si Tarrasa ha de corresponder a su categoria de Ciudad, dejando de ser un pueblo con más o menos vecindario, se ha de procurar por todos los medios, como así lo estan haciendo otras poblaciones, ensanchar y rectificar sus calles en bien de la salud de sus habitants, del desenvolvimiento industrial y mercantil y de la hermosura de la urbe. Por esto: Suplicamos al Ecmo. Ayuntamiento se sirva acordar, por el tiempo que considere conveniente, la suspensión de las obras de construcción de la Plaza Mercado para estudiar su nuevo emplazamiento, y resolver en definitiva lo que se considere más ventajoso para los intereses y prosperidad de nuestra ciudad, y así confiadamentelo esperan del reconocido celo, ilustración y patriotismo de esa corporación municipal.

Tarrassa 7 de setembre de 1905.”



I qui signa aquesta instància? Doncs pràcticament allò que en diem les “forces vives” de la ciutat.

Per mencionar uns quants personatges: Antoni Josep Torrella, Magí Rodó, Bonifaci Romero, Josep i Alfons Sala, Josep Ulles i Jover, Domingo Domingo, Josep Mata, Joan Barata, Josep Pi de la Serra, Josep Buguñà, Joan Castella, Gaità Galitzia, J. M. Poal, Francisco Roig Llauger, Josep Freixa i Argemí, Joaquim Marinel·lo, Pau Amat... fins a 87 signatures de personatges lligats al món industrial i terratinents en general.



A aquesta instància del dia 7, en segueix un altre molt més extensa el dia 21 del mateix mes.
En aquesta nova instància els signants exposen a més de les raons urbanístiques que ja han deixat clares en la primera, moltes raons econòmiques, comprometent-se fins i tot a aportar ells els terrenys a on ubicarien el Mercat. Creuen que un bon lloc per situar el Mercat seria la cantonada del que avui coneixem com a carrer Goleta, amb Rambla, en uns terrenys sobrants de la llera de la riera a l’haver estat aquesta canalitzada i coberta, i on pocs anys més tard es va proposar construir-hi l’estació del tren elèctric.


Parlen de compensacions económiques i diuen: “Pero no es esta la sola economia que en el presupuesto de construcción de la plaza-mercado podria obtenerse. Se lograria otra mucho mayor si se redujera una tercera o cuarta parte la extensión que a la indicada plaza trata de dársele y que se juzgará innecesaria con solo advertir que el empedrado central de la plaza Mayor dedicado actualment a mercado, mide una superfície de 1.200 m2 y los puestos fijos de venta que diariamente se instalan en el citado empedrado no alcanzan a ocupar 500 de modo que aun colocando las meses sin mires al aprovechamiento del terreno ni sujeción a plan determinado, sobra siempre espacio muy suficiente para que puedan colocarse las vendedoras de hortalizas y verdures generalment instal·lades en los bordillos de las aceres no por carència de otro sitio, sinó por comodidad o por adquirida costumbre.

¿Y teniendo en cuenta estos datos no ha de parecer exajerada la superfície de 3.175 m2 que trata de darse al nuevo mercado?   

Per tant, aquells industrials i terratinents que demanaven uns carrers amples i espais oberts, ara volen una Plaça-Mercat més petita, i que en tot cas si en transcorre el temps, resultes insuficient, sempre quedaria l’opció de fer-ne ampliacions.


Aquesta instància passa a la Comissió de Foment i un cop estudiada en fa un dictamen favorable i la troba prou interessant per a portar-la al ple, i finalment aquest el dia 28 de setembre diu: Discutido ampliamente el precedente dictamen, en sesión pública ordinària del dia de hoy ha acordado el Ayuntamiento desestimarlo. Tarrasa 28 de septiembre de 1905.  
 
Solucionat, ja està, no en parlem més, la Plaça-Mercat-Peixateria de Ferro es farà als terrenys delimitats pel carrer Goleta, que s’haurà d’acabar d’obrir fins a la Rambla, la mateixa Rambla i el Raval, el tram que coneixem amb el nom popular de carrer del Peix.

Em quedo amb un dubte, no em puc creure que en Lluís Muncunill, que tres vegades va ser requerit per fer estudis de terrenys, i pressupostos de compres de cases per tal d’encabir-hi el Mercat, no hagués fet ell ja algun esborrany o projecte d’aquest. Us imagineu una plaça-mercat dissenyada per en Muncunill? Una masia Freixa immensa? Aquí ho deixo per si un dia un estudiós de l’obra d’en Muncunill, troba en algun racó, un projecte de mercat signat per en Lluís Muncunill.
            
Agraïments: a totes i tots els arxivers de l’Històric, a Rafel Comes , Josep Puy i Joaquim Verdaguer.
Fons de consulta:

ACVOC-AHT:
Correspondencia Ajuntament 1896 – 1898  c. 914 a 918
Aju. Terrassa inmobles FO43 i 44/1905 c. 10 
Aju. Terrassa, Mercats, 3.3 capsa 2383/1

Obra consultada:

EL TIEMPO Y MI CALLE. Joan Duch. Edic. Pròpia 1962

Terrassencs del mil-vuit-cents.  Baltasar Ragón  Edic. Pròpia 1933

1908 – 2002 HISTÒRIA I  RECORDS DEL MERCAT DE LA INDEPÈNDENCIA. Josep Estrada i Montserrat 2003

Una escola implicada amb la ciutat, Escola Pia de Terrassa 1864 – 2002. Joan Florensa, Jordi Oliva, Mariona Vigués. Edic. Escola Pia de Terrassa. 2002

Fotos: Arxiu Municipal Administratiu, Fundació Arxiu Tobella. 

DE COM NEIX I ES DESENVOLUPA LA CREACIÓ D’UNA PLAÇA-MERCAT DE FERRO A TERRASSA Per Rafael Aróztegui i Peñarroya. Juny de 2019. Ens...